por Victor Koprivsek Velárdez

Septiembre llega otra vez. Cada año la vida regresa a los jardines y se llena de colores el despertar. Los distintos tonos del verde ganan las calles y el cielo se vuelve más celeste, aunque el frío no se vaya del todo.
Es la primavera que motiva y renueva. Es el ciclo infinito que nos abraza con la enseñanza de la naturaleza. La tierra guarda semillas abrigadas por su calor de madre y en los tiempos propicios algo nace, algo brota, algo reverdece.
Presidente Derqui, ciudad pueblo que en invierno se acurruca en los hogares donde las familias hacen ronda alrededor del calor, de las mesas y las charlas. Ciudad pueblo de veredas que se convierten en asambleas entre vecinas y vecinos que se saludan cerca del mediodía porque el sol los convoca a salir.
En cambio, cuando llega septiembre, cuando llega la primavera, un aire nítido devuelve a las calles cierta esperanza circular. Cierto olor a jazmines y fresias que flotan en el aire de los confines.
Esta edición de El Apogeo de Derqui también es especial porque se llenó de rostros jóvenes sus páginas. Y las miradas de las pibas y los pibes de los barrios, con sus uniformes de escuelas, sus sueños alados, sus risas y destellos, bendicen este suelo.
Y este diario.
Lo bendicen contando historias de porvenir, de proyectos y de presente. La valiosa juventud y la voz de la experiencia, dos secciones del periódico que son mucho más que eso.
Es la posibilidad del encuentro en las generaciones, nuestros jóvenes y nuestros mayores. Mujeres y hombres criados bajo el mismo cielo, entre las mismas veredas, cobijados por familias que entrelazan sus historias y forman parte de una identidad más grande: el ser derquino.
Agradecemos como siempre a quienes colaboran con el diario del pueblo. Porque eso somos. El Apogeo de la gente. Quienes están, quienes estuvieron y quienes estarán.
Gracias auspiciantes y lectores. Ustedes son parte de estos 18 años de reflejar, mes a mes, lo mejor de Presidente Derqui y darle visibilidad a aquellas personas que hacen de lo cotidiano algo extraordinario.
Bienvenidos a El Apogeo de septiembre. Acá tu historia vale.





