Ezequiel Sánchez tiene 35 años, vive con su esposa, Mariana, y sus dos hijas, Valentina y Eva. Es un derquino que ama lo que hace.

Estudió la primaria en la 11 y la secundaria en la Técnica, trabajó siete años en fábrica y ahora tiene su propio taller de estética vehicular: Racing Car Detailing
“Antes de renunciar en la fábrica, estuve un año con los dos trabajos, de día trabajaba en mi casa llevando adelante mi pasión fierrera y de noche, en la fábrica. Esto es tiempo. Yo no hago producción, hago detalles”, dice convencido.
Con un Vento impecable luciendo bajo las luces de su taller, ubicado en Ruta 234 N° 3764, Ezequiel se entusiasma compartiendo sobre su trabajo, “desde los cinturones de seguridad hasta los espejos, palanca de cambio, volante, las rejillas de donde sale el aire acondicionado, la limpieza de interior es total, tapizados, tablero, todo al detalle. La parte de afuera del vehículo es premium, tratamiento acrílico, cerámico o abrillantado, son algunos servicios que ofrecemos”.
Y la lista sigue: pulido de ópticas, aires acondicionados, polarizados y ploteos. Hay un universo de jóvenes en Derqui, y no tanto, que aman sus autos, los disfrutan y les encanta tenerlos impecables.
“A veces mi señora viene los fines de semana, ella es profesora y viene con las nenas al taller, mis hijas juegan, bailan, ven videos y nosotros disfrutamos muchísimo en familia de este trabajo, te repito, yo agarro un auto y lo dejó impecable, no importa el tiempo que lleve, me he ido del taller a las 11 de la noche, pero las terminaciones quedan impecables”, se entusiasma el vecino.
-¿Podés pasarnos algún costo? -Claro, por ejemplo, vos me traés el auto, lo lavamos por afuera, lo descontaminamos y lo abrillantamos, que es pasarle la máquina con un pulimento especial, levanta mucho brillo, corrige rayas superficiales y deja una protección de seis meses, te sale ciento cincuenta mil. Y si le agregan adentro: limpieza de tapizado, desarmando las dos butacas delanteras, el respaldo del asiento trasero, manijas, teclas, parlantes, paneles, torpedo, alfombra, techo, baúl, todo por doscientas lucas. Te lo llevás como nuevo”.





