El primer satélite de telecomunicaciones fabricado íntegramente en el país ya está en órbita geoestacionaria para brindar sus servicios.
El 16 de octubre fue un día histórico ya que fue lanzado al espacio el ARSAT-1, que brindará servicios de telecomunicaciones para nuestro país y también para los países limítrofes desde una distancia de 36.000 kilómetros de la Tierra.
De esta manera, Argentina se incorpora a la elite de 7 naciones en el mundo que desarrollan sus propios satélites. Los otros países son Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, la India y la Unión Europea.
Somos el primer país latinoamericano que lanzó al espacio un satélite geoestacionario.
El ARSAT- 1 se puso en órbita desde la base aeroespacial de Kourou, en la Guayana Francesa. El operativo fue dirigido por la ingeniera argentina Ana Caumo, jefa del proyecto de INAVAP.
El satélite fue fabricado en Bariloche por la empresa estatal de Río Negro INVAP y por la estatal nacional ARSAT. El proyecto está en marcha desde 2007 y fue financiado, desarrollado y ensamblado en Argentina; así como también la mayoría de las piezas utilizadas y el software son nacionales.
Además, al estar a cargo de técnicos y científicos del país podemos decir que el ARSAT-1 es 100% argentino.
La construcción del satélite demandó una inversión de 270 millones de dólares y se llevó a cabo por la necesidad de retener las posiciones orbitales que la Unión Internacional de Telecomunicaciones le asignó al país y que pasados los tres años generalmente se pierden.
El ARSAT-1 es un tipo de satélite geoestacionario de telecomunicaciones. El primer satélite de este tipo a nivel mundial se lanzó en 1964 desde los Estados Unidos y se usó para trasmitir por televisión los Juegos Olímpicos. Previamente del ARSAT- 1, la Argentina había lanzado otro tipo de satélites, como el de observación de la Tierra SAC-D/A, que fue puesto en órbita en 2011.
Este es un hito histórico para el país ya que, además de mejorar la calidad del servicio existente en materia de telecomunicaciones, permite que la telefonía, Internet o la televisión digital puedan llegar a cualquier punto del país, independientemente de cuan lejana, inaccesible o pequeña sea la población.
por Natalia Molina





