La aplicación cambió mucho el estilo de vida de las personas no sólo en lo personal, también en el área profesional como es el caso de los pediatras.
Por Natalia Molina
Gastón Valverde, pediatra familiarizado con la problemática, desarrolló la aplicación gratuita Ánima para mejorar la relación médico-paciente de modo digital. De acuerdo a su investigación, un pediatra recibe por día entre 30 y 50 consultas vía WhatsApp. La relación que se genera con los padres, luego de acompañar a sus bebés los primeros 16 años de vida, es muy fuerte. Es difícil que una madre escuche a otro médico que no sea el pediatra de cabecera. Los médicos de guardia o a domicilio son una opción para un diagnóstico sencillo, pero en muchos casos se busca la confirmación del médico de confianza.
Ánima está disponible en iOS y Android, ya cuenta con 100 pediatras inscriptos y más de 350 pacientes. La herramienta permite almacenar la historia médica en la nube y recopilar la información para evacuar dudas de baja complejidad. Los padres tienen que cargar datos de su hijo, tales como fecha de nacimiento, peso, antecedentes médicos y cualquier otra información relevante. También figura el carnet de vacunación, libretas de salud y exámenes de laboratorio junto con los resultados de estudios de diagnóstico por imágenes. Se crea una nube de datos y para hacer una consulta hay que especificar el motivo, las horas de evolución y una descripción del problema. El médico recibe un mensaje empaquetado con foto de la madre y de su hijo. Recién ahí empieza el chat, que no es de respuesta inmediata.
Es importante entender que esta aplicación no reemplaza ningún control médico ni un examen físico. Está pensada para consultas de baja complejidad a un pediatra de cabecera y no sirve para casos de emergencia en los cuales la única opción razonable es dirigirse a una guardia o llamar a una ambulancia.





