Crónicas de cuarentena: Reflexiones de la pandemia

Foto de Alejandra Molina (profesora de arte y fotógrafa de Pilar).
Esta nueva sección de El Apogeo online es una idea de Jorge Darget, coordinador docente del taller literario Letras Rabiosas dictado por la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Pilar.

por Liliana Donnoli

Todas las agencias internacionales dieron cuenta del quiebre de la sacrificada cuarentena, ocurrida en todo el país, cuando debieron salir a las calles, los adultos mayores con jubilaciones paupérrimas y los beneficiarios de ayuda social, un millón de personas, se convirtieron en verdadera y letal bomba biológica.

A fin de febrero del 2020, Argentina aún no tenía conciencia de la gravedad de la pandemia.

Escuchamos a un ministro decir: “Acá no llega el virus, estamos lejos y es verano”.

Nos encerramos, dejamos de producir, nos alejamos de nuestras familias y amigos, porque el virus llegó, viajando más rápido que las noticias.

Esto es un antes y un después, y los argentinos terminaremos de comprender que, desde hace años, hay ciudadanos de primera y de segunda.

Los de segunda están confinados sin agua potable, sin cloacas, en medio de calles de tierra, sin estudios, trabajos precarios y mal nutridos. La dignidad no se regala, se enseña, con valores morales, ejemplo de la dirigencia y ayuda de los distintos credos.

Los de primera, están divididos en premium y standard.

Los standard son la mayoría silenciosa, los mansos que cumplen con la convivencia social, estudiando, trabajando, pagando y siendo fuente de trabajo.

Dejo a deducción del lector quiénes son y el daño que hacen los premium, que tienen exposición pública y generalmente viven del aporte del standard.

Estoy convencida de que luego de esta pandemia, las sociedades y cada hombre saldrán fortalecidos y podremos estar hermanados, siendo más humanos.

Llega la llamada era de la PURIFICACIÓN DE LA ESPECIE.

Compartir