El Museo de la Basura y la Asociación Abuela Naturaleza y su redefinición de la basura como material reciclable y del cartonero como promotor ambiental.
Pocas cosas nos enteramos a veces. Están ahí escondidas, detrás de puertas, portones y rejas; detrás de los paredones, un mundo se abre. Son como un tesoro esperando la mirada del descubridor, ansioso por abrir el cofre y dejar que estalle lo allí atesorado. ¿Cuántos de ustedes, queridos lectores, saben que en Morón se encuentra instalado el primer Museo de la Basura de Argentina, segundo de Latinoamérica y tercero del mundo? ¿Lo sabían? Acaso reciclar sea de cartonero y al sistema no le convenga. Pregunto, dejo instalada la duda: ¿será por eso que tampoco la Asociación Civil Abuela Naturaleza es tapa de diarios? ¿Porque es una asociación sin fines de lucro que busca concientizar sobre la relación que tiene el residuo domiciliario con la naturaleza y generar responsabilidad social ante la contaminación que el residuo genera?
El pasado 16 de abril se inauguró, luego de tres años de mucho esfuerzo, el Museo de la Basura. Hay otros dos espacios existentes en el mundo: uno en Bogotá y el otro en Estados Unidos, pero “la propuesta de nuestro museo es totalmente diferente y superadora puesto que ellos son meros cambalaches de artefactos desechados”, aseguran desde el espacio.
“El museo propone a los visitantes recorrer su propia historia a través de los objetos; presentando también espacios lúdicos para re vincularse con los mismos. La propuesta principal es explorar y analizar el concepto ‘basura’ de tal modo que los visitantes puedan encontrar un nuevo vínculo con ella, y a la vez descubrir la importancia de la disposición correcta de los reciclables”, explica Mariano Canelo, curador del museo.
Los objetivos son: re vincular a los visitantes con sus residuos a partir de su historia personal, la observación, la exploración y la intervención lúdica, y de esta manera lograr que los visitantes revaloricen los materiales reciclables y descubran su potencialidad; concientizar a los visitantes sobre la necesidad de reducir el volumen de residuo generado y de definir un destino sustentable para los materiales reciclables; confeccionar documentos precisos sobre el tratamiento de los residuos a lo largo de la historia en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, de las personas que trabajaron con ellos, para así poder identificarlos dentro del folklore local; revindicar el rol del cartonero en el camino del reciclado y la sustentabilidad contemporánea, como así también a sus antecesores a lo largo de la historia y el actual núcleo de las cooperativas de recicladores en la Argentina y el mundo; y generar nuevas propuestas para el tratamiento de los considerados residuos y materiales reciclables.
Como en todo museo, hay exposiciones, diseñadas como espacios lúdicos y muestras rememorativas, de tal manera que tanto niños como adultos pueden disfrutar de ellas. Historia del enterramiento en vertederos, Almacenamiento del sonido y la transformación de materiales, Trabajo del cartonero independiente y su nucleamiento en Cooperativas, y un espacio lúdico que recrea el trabajo en una cooperativa de clasificación de materiales reciclables y otro que propone la construcción con piezas encastrables realizadas con VHS.
Durante el año 2015, diferentes escuelas del Municipio realizaron visitas al museo donde pudieron participar de la recreación del trabajo. En el mes de octubre, participaron con una exposición en el Museo de Cerámica Fernando Arranz dentro del marco de La Noche de los Museos. En el mes de diciembre, realizaron el primer árbol de Navidad hecho con bolsas de residuos del mundo, montado junto a los vecinos de Castelar, la Asociación Oeste Unidos y la Asociación Padua Recicla dentro de la Reserva Natural Urbana de Castelar Sur. Durante enero de 2016, la escuela Nº19 del barrio Carrillo (Villa Soldati, C.A.B.A.), dentro del programa Vacaciones en la Escuela, disfrutó de varias de las propuestas del museo.
– ¿Cómo surgió la idea?
– Bueno, la idea original del museo fue mía pero está dentro de la organización Abuela Naturaleza, la cual, ya desde el año 2008, viene trabajando en las problemáticas de los residuos y sus trabajadores más marginados, los recuperadores urbanos o, como se dice popularmente ahora, cartoneros.
– ¿Qué hacen en Abuela Naturaleza y cómo se articula con el museo?
– La asociación acompaña y asesora a cooperativas de recuperadores urbanos, promueve la separación en origen y la valorización de los materiales reciclables. Posee también un centro de investigación donde se analizan y diseñan nuevas formas de transformar los residuos en bienes de uso, es decir, reciclarlos. El museo es parte de la promoción ambiental que hacemos. También visitamos escuelas y otras instituciones, y a nosotros también nos visitan, por supuesto.
– ¿Reciben apoyo de la gestión municipal?
– No. Hasta el año pasado trabajamos en convenio con el Municipio en los programas Morón Recicla y Tu Día Verde, pero a la nueva gestión no le interesó nuestro proyecto. No puedo saber el porqué. En este momento somos autogestivos, es decir, que nos sostenemos gracias al aporte de los socios y los bonos de las entradas y los cursos. También con los dos convenios que tenemos con la Secretaría de Niñez de la Provincia de Buenos Aires, pero eso sólo sostiene el trabajo que hacemos con los jóvenes. Con la gestión anterior logramos la segunda planta modelo de reciclado de la Provincia de Buenos Aires, que lamentablemente se incendió en diciembre del año pasado.
“Una cosa importante del Museo es que la mayor parte de la exposición está formada por objetos que los vecinos de Morón enviaron a dicha cooperativa”, subraya Mariano. “Nosotros no sólo trabajamos en Morón. Acompañamos a espacios de Capital, La Matanza, Rodríguez, José C. Paz y Moreno. Creo que en los temas ambientales y sociales con este tipo de población nosotros somos referentes sociales. Y la verdad es que los vecinos apoyan mucho. Cuando se dio de baja, por parte del Municipio de Morón, por ejemplo, la recolección diferenciada de Tu Día Verde, nos llovían llamadas y mensajes. La gente está muy acostumbrada a separar los residuos en casa. Hasta iniciaron una juntada de firmas para que vuelvan a darle a la cooperativa su planta modelo.”
– ¿Qué están preparando? ¿Qué es lo próximo que se viene?
– Las muestras a desarrollar… tenemos un archivo muy vasto, el cual está siendo preparado para los nuevos proyectos: exposición participativa de la historia de la escritura mecánica; exposición participativa de la historia de las computadoras; exposición participativa de la historia del videojuego; intervenciones en espacios públicos y/o instituciones con espacio lúdico para niños; intervenciones en espacios públicos y/o instituciones con instalaciones artísticas.
“Nuestro objetivo es poner en crisis el significado de la palabra basura, hasta tal punto de decir que la basura no existe, relacionando el comportamiento del hombre como basura, teniendo en cuenta la tecnología, el almacenamiento del sonido, las telecomunicaciones y los residuos electrónicos. Y a la vez promover el problema ambiental y lo que hace la asociación Abuela Naturaleza con estas problemáticas ya sea de manera social y ambiental.”
Durante la semana del 16 al 20 de mayo, estará abierto al público. El miércoles 18 habrá visitas guiadas a las 10 y a las 14 hs., y el viernes 20 a las 15 y a las 18:30 hs. Para programar otras fechas y horarios, los interesados pueden comunicarse a abuelanaturaleza@gmail.com o al teléfono (11)5897-4400.
Cuando abrimos el cofre, entonces, lo que veamos puede ser sólo basura y desechos, o la oportunidad de volver a crear, a reutilizar, cuidando nuestra casa, nuestra Tierra y el futuro de nuestra ciudad. Todo dependerá del grado de compromiso.
por Noelia Venier






