Derqui es su gente

Armando Marino llegó a Derqui en 1958 con su esposa Lidia y nunca más se fueron.

El mismo día que se casaron vinieron a vivir a Derqui, a una casita del Barrio Sansouci. En pocos años pudieron construir la propia en el barrio La Esperanza.

                “Acá forjamos nuestra familia, cuatro hijos: Omar, Daniel, Sandra y Karina”, cuenta Armando.

Nueve nietos y cuatros bisnietos completan el staff que celebrarán, con yernos y nueras, los 80 pirulos del vecino el próximo 26 de diciembre.

                “Poblamos Derqui”, sonríe Lidia en el prolijo jardín de su casa.

Con 8 décadas de experiencia el vecino hizo mucho. Laboralmente fue gendarme un tiempo, trabajó en fábrica (Swift y General Motors), y puso un reparto de fiambre por su cuenta.

                “Primero con un Fitito, después un rastrojero, un jeep y finalmente la camioneta Toyota roja que me acompañó hasta hace poco”, repasa.

Hombre de gran participación social, fue de la partida de los primeros teatreros derquinos allá por los 60 y 70 con Tito Ramos y Homero Vitale cuando el Club Unión funcionaba en la esquina de Av. de Mayo y Rivadavia. También animó durante 8 años los corsos.

“Cuando terminaba nos íbamos a los carnavales del Club Derqui, en sus inicios. No había mucho, los clubes y el cine Rex. La pasábamos lindo junto a los Ringius y los Coronel”, sonríe Lidia.

Don Marino formó parte de las cooperadoras que levantaron las primeras aulas de la Técnica, donde luego estudiaron sus dos hijos. Y de la Escuela 11, “antes había vagones de tranvías”, recuerda.

 –¿Queda algo en el tintero?

–Sí, fui coordinador de Teatro Integrado hasta hace unos años que lo desmembraron, siento que me quedaron algunas cosas por hacer ahí.

–¿Cómo se hace para estar juntos durante tanto tiempo?

–Primero tiene que haber amor, yo sigo enamorado– sonríe él.

–Cada tanto hacer nuevos contratos, cuando están los hijos la vida pasa por ahí. Después se van y volvemos a estar solos los dos. Mucha comprensión y amor– dice ella.                

Derqui es su gente y valen mucho.

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