José Luis Ortega, periodista, pibe de barrio criado entre las calles de tierra, mochila al hombro, sueños en pie.
Egresado de la promoción ’95 del Instituto Cardenal Copello, en el 2001, año de los truenos, se recibía de Técnico en Comunicación Social en el Círculo de Prensa. Seguramente con esfuerzo y criado en los límites del Partido, cerca del arroyo Pinazo y la Ruta 234. “Frente a la escuela Santa Ana, donde efectivamente fui, y después al secundario”.
Ya en el 2000 arrancó a trabajar de periodista. Hacer lo que te gusta es una bendición y lograr vivir de ello, un sueño posible. Es el anhelo de nuestros mayores, la herencia de los que vendrán.
“Mi viejo, José Luis también, laburaba en el horno de ladrillos de los Rosso y mi vieja, Ramona, limpiando casas y negocios en el centro de Derqui, en San Isidro y donde saliera laburo. Tengo 2 hermanas, más grandes, que ya no viven en Derqui, pero siempre están volviendo”, comparte José Luis.
Actualmente trabaja en la Dirección de Prensa y Comunicación del municipio de José C. Paz.
“Nos mudamos al centro de Derqui cuando yo tenía 12, 13 años… Para mí, que venía de un lugar más tranquilo, fue todo un cambio, lindo, pero un cambio”, repasa de su historia.
“Enseguida me sumé a la barra de «la canchita de la ENET», entre 6 y 10 pibes que nos juntábamos a jugar al fútbol, pero también a comer en la casa de cada uno, a tomar mate, a compartir salidas… a tener corridas con algunos que querían venir a copar la parada…”.
Ríe el barrio en su recuerdo de potrero y piberío. Surgen nombres: Jose (así, con acento en la O), Pedro, Coto, Ale… El tano Pagliacho, los hermanos Almirón (los hermanos de Sandra).
“Con mis viejos, ya mudados al centro vivimos cerca de los bomberos, pegados casi… después de unos años, me acostumbré a la sirena, y ya ni la escuchaba, seguía durmiendo, me enteraba al otro día si habían salido”.
También hace radio en FM Ciudad 90.5 Mz, con Florencia Saín, Hernán Berguñán y Matías Almeida (www.ciudadenradio.com).
“Derqui es un lugar distinto para mí, es el único lugar donde camino por la calle y lo hago con toda la seguridad, y no hablo de «seguridad» en términos policíacos. Hablo de la seguridad que te da pisar lo tuyo, el terruño, sentir que una cara conocida, que una mano siempre va a estar a la vuelta de la esquina…”
Las palabras escritas por el amigo, contadas así, respetando los puntos y las comas, exactas, dicen lo que muchos.
“Que el pueblo cambió, sí, seguro. Y no creo que haya cambiado para mal… hoy muchos trabajan por la cultura, por mejorar la vida de la gente dando una mano, organizándose, Derqui es un mundo dentro del mundo, se auto genera todo el tiempo… siempre tiene algo para contar”.
El barrio en la letra de José Lus Ortega, periodista, mochila al hombro, sueños en pie.
“Siempre está en movimiento. Por eso me gusta tanto el pueblo… porque para mí, es una casa grande…”.





