El programa de radio que sale por FM Fribuay 90.7 de lunes a viernes de 10 a 12 hs. cumplió 12 años de vida y lo festejó a lo grande en el Centro Cultural Maradona.
Villa Sarmiento, Av. Presidente Perón 975, escenario al fondo. Lleno total para un nuevo aniversario, buena excusa para el encuentro.
La Patria de las Moscas se emite de lunes a viernes de 10 a 12 hs. por FM Fribuay 90.7 desde hace 12 años. Continuidad y permanencia para una idea de radio que se volvió marca.
Pablo Ovin descorrió el telón en el Centro Cultural Maradona; el joven periodista, responsable de La Patria de las Moscas, fue dándole la bienvenida a cada uno de los participantes de la fiesta.
Los encargados de ponerle música a la velada: Romi Cerri y Valle.
El teatro de la mano de la compañía Maracaracol hizo reír y pensar.
Cuando el compromiso sucede siempre es día de siembra.
Fabián Vique, encargado de la columna literaria de La Patria de las Moscas, gentilmente invitó para que compartieran su poesía Aldana Gaggero y Victor Koprivsek.
También ocupó un lugar destacado la participación de la Red de Medios del Oeste, un impulso que lleva dos años de trabajo y cuenta con más de 15 emisoras radiales unidas en pos de una mejor comunicación regional.
Gabriela López Zubiría, Guillermo Saucedo (UCAYA) y Raúl Coria nombraron a cada una de las radios sumadas a la red que dan aire y lugar a las noticias que no salen en ningún medio nacional y lo hacen de 8 a 10 y de 10 a 13 por el Informativo Regional: Fribuay (Morón), La cortada (Hurlingham), Fórmula (Merlo), La gauchita (AM), Azul (Laferrere), Sonidera (Merlo), Región (La Matanza), Fénix (Dorrego), La más santiagueña (Laferrere), Radio Popular (González Catán), Activa (Virrey del Pino), Vivir (San Miguel).
“La Patria de las Moscas empezó hace 12 años cuando cuatro tipos en una terraza de Ramos imaginamos un programa de radio y acá estamos, construyéndonos a nosotros mismos a través de la palabra y dándole lugar a las distintas expresiones locales que acercan su voz”, señaló Pablo Ovín.
Buen ambiente, buena comida, abrazos y música, encuentro y poesía para unir lazos y enraizar sueños. En el Oeste está el agite, un temblor que resiste y siembra en el suburbio su cultura.












