Funciona en El Palomar y los chicos que allí concurren necesitan de nuestra ayuda.
por Noelia Venier
Hay una realidad que nadie puede ignorar: cuanto más humilde es una persona, más rápido siente los golpes de este sistema voraz. Los pobres también se fabrican. Si son niños, mejor, así la picadora de carne capitalista se asegura un futuro de dominables. Sin embargo, siempre hay corazones sensibles dispuestos a darse a quien más lo necesita. En este caso, nos hacemos eco del pedido de quienes llevan adelante la Ludoteca y Merendero en Barrio Gaona porque sabemos que nuestros lectores saben brindarse.
Uno de sus colaboradores, Mariano Spina, nos cuenta un poco la historia de este lugar que desde hace unos meses no es ajeno a la crisis social que atraviesa el país. “El año pasado pusimos en funcionamiento una ludoteca y merendero en Barrio Gaona, en un local de Nuevo Encuentro que está frente a la plaza La Maestra (El Palomar). Desde la primera vez, nunca dejó de funcionar (salvo en el verano) los lunes, miércoles y viernes de 17 a 19 hs. Este año se duplicó la cantidad de chicos y chicas que vienen. Ofrecemos una merienda y apoyo escolar, actividades recreativas y artísticas. Funcionamos gracias a nuestros propios aportes y gracias a la ayuda de la gente que se acerca a colaborar. Si bien está en un local partidario, el 75% de quienes dan una mano no son militantes de Nuevo Encuentro; son vecinos y vecinas que se han ido sumando.”
El espacio funciona en una zona bastante postergada de Morón, quizás por su ubicación geográfica (es un triángulo entre la calle Derqui, la Base Aérea y la Colectora). No hay muchas opciones para los chicos y las chicas del barrio más que la plaza y una sociedad de fomento con actividades, destinadas en su mayoría a los varones. Por eso es tan importante la labor que realizan desde este espacio que este año creció en número de chicos y de chicas que asisten pero que también lo hizo en el número de colaboradores; continuamente reciben llamados y mensajes de gente que se quiere sumar.
“Si bien la estructura social del barrio es de clase media baja, hay una zona, la del límite con Hurlingham, con familias con muchas necesidades. Es la zona conocida como La Cañada. La mayoría de los chicos que vienen son de ahí. Hemos ido construyendo un vínculo de confianza, sobre todo con las mamás, que hace que ellas mismas nos comenten sus situaciones, que nos pidan recursos que necesitan. En el grupo participa una trabajadora social y una estudiante avanzada de la carrera que tienen esa instancia de contacto con las mamás. La trabajadora social es Ana Bonaudi, responsable del Pequeño Hogar de Villa Sarmiento y ciudadana ilustre de Morón. Ante esta situación social que se está agravando, decidimos complementar el pequeño aporte de la merienda con bolsones de comida para que se lleven a sus casas. Este año tenemos un promedio de 30 chicos y chicas, pertenecientes a unas 10 familias, más o menos. Necesitamos alimentos no perecederos, leche en polvo, cacao, azúcar, galletitas, harina, fideos, arroz, polenta, y también frazadas y acolchados.”
Aquellos que quieran colaborar pueden comunicarse al 11 6921 5992 o acercarse a Curuzú Cuatiá y Rafael Castillo, El Palomar, los lunes, miércoles y viernes de 17 a 19 hs. Todos somos uno con los demás.