“No vivo de la música, vivo con la música”

Jorge Salinas presentó el pasado sábado 22 de noviembre ‘Ve y toma’, un disco de conexión profunda con la naturaleza.

El canto de los pájaros, visceral, rompe el aire; el tren silba a su paso; el cielo quema de celeste la plaza; la tarde llega y tiñe las calles que transitamos.

“Siempre viví en Castelar, nací en Morón pero enseguida mis padres se mudaron a tres cuadras de acá (Plaza Cumelén). Salvo los cuatro años que viví en Villa Udaondo, nunca me mudé a otro barrio. Fui al colegio Inmaculada, al Club Argentinos. A esta plaza veníamos a tomar algo antes de ir a bailar. En ese sentido, el barrio va hablando, uno va caminado, va en la bici y va conversando con su historia”, cuenta Jorge Salinas, profesor de guitarra criolla y música de cámara en el conservatorio de Morón, y uno de los músicos más reconocidos de la zona Oeste.

“A veces siento el peso de vivir en una ciudad con rutinas tan marcadas, por eso trato de polarizarlo con lo bello que me rodea.”

Su música tiene tonalidades de naturaleza viva.

“Siempre me conecto mucho con los atardeceres y eso influye en mi música. En general, los dos discos, Nuevo lago y Ve y toma, se conectan mucho con la naturaleza, el primero más con el agua y el último más con la tierra.”

“Hubo dos viajes al Sur que me influyeron mucho: los ríos, los lagos, los arroyos. Cuando volví de allá, se me despertó la escritura por el paisaje”, y agrega, “observo los colores, siento los olores y luego lo vuelco en mis canciones. Uno busca la conexión desde la escritura: desde lo sonoro tal vez en este último disco hay alguna cosa más folclórica que en el otro que era más electrónico. Es música bastante tranqui…”

Antes de empezar el proyecto solista, hubo otros: Savia (2002) y Halo (2005). En el camino, el estudio de guitarra clásica en el conservatorio de Morón cuando su padre, a los 13 años, le preguntó si quería tomar clases; grupos de rock and roll, distintos profesores, mucha música escuchada y mucho instrumento acariciado antes de sentirse seguro.

“Mi lema es vivir con el arte, no del arte… Yo no vivo de la música, vivo con la música; me levanto y está la guitarra ahí, discos sonando en casa, estoy ensayando todo el tiempo, el sábado toqué, el próximo también; doy clases de música… algunos conciertos son pagos, otros no, otros son a la gorra o con entrada. Creo que muchos, en distintos rubros, estamos descubriendo que las cosas no son solamente de dos o tres maneras, y esto tiene que ver con cómo las personas o grupos de personas generan su propia forma de arte.”

Asegura que un disco autogestionado da la libertad artística de priorizar cosas que no tienen que ver con lo comercial.

“Lo autogestionado te permite hacer tu propio camino pero también impone la necesidad de que una vez sembrada la semilla haya que regarla, cuidarla.”

El artista deja salir lo que está adentro a través de la obra y, como una nueva vida, la presentación es el momento de la emoción.

“Fue en Espacio Deseares, las chicas del lugar, Mari y Analía, son dos artistas súper copadas. Elegí un centro cultural porque, si bien vamos a tocar en el Teatro de Morón el año que viene y en algunos otros lugares, es un espacio más abrazador. Más que una presentación fue un festejo, una celebración. Vinieron todos los músicos que participaron en el disco… tal vez haya sido la única vez que estén todos juntos.”

Lo acompañan en este disco: Santiago Capriglione, Juan Tesone, Juan Graña, Gustavo Nazaro, Roma Roldán, Caro Tapia, Facundo Cantero, Ana Pribluda, Jerónimo Peña, Yohi Riveros Salinas, Cecilia Tedeschi, Santiago Belgrano, Analía Arce, Alejandro Antonio, Juan Pablo Cravenna y Fabiana Machado…
La obra es cuando el otro la empieza a hacer suya, a leerla, a escucharla… El disco tiene una vida que empieza a cobrar sentido cuando alguien más se lo apropia. Es probable que allí resida el encanto de la creación artística. Jorge despliega su música por las calles que lo vieron crecer y tiene las raíces plantadas en este suelo lleno de magia.

“Tenemos que seguir construyendo una red cultural en la que no exista una única forma de consumir arte que transforme a la cultura en algo elitista. Si nosotros seguimos creciendo y poniéndole el alma a esto, vamos a poder cambiar algo. Tenemos que salir, nutrirnos, darnos cuenta de que no somos dos nada más, sino muchos.”

Compartir

Seguir leyendo

jueves, 16 abril, 2026

  Edición N°: 2152  

Mi Muni

Sindicato Químico Pilar

Mujeres en Acción

Multiplex 2x1

El Bodegón ediciones y Librería

Club Derqui

Canadian Language Academy

CONFORT DACAR / 3 SUCURSALES

Jardín del Nazareno El Cruce

Animarte Muebles