Un edificio lleno de historia podría ser derribado para construir un supermercado. Vecinos piden que se conserve parte de la fachada.
Hay lugares que son historia, lugares donde el pueblo que los rodea fue construyendo su identidad. Merecen ser conservados y hasta resguardados de cierto progreso que arrasa. Merece una oportunidad para trascender en el tiempo.
En la vecina localidad de Zelaya, Partido de Pilar, hace unos meses se vendió una propiedad emblemática donde funcionó la primera escuela rural; luego, la delegación municipal, y también el club del barrio, la sala de primeros auxilios y hasta la sociedad de fomento.
Esa comunidad no es muy grande, está pasando Villa Rosa, al fondo. El valor histórico de ese edificio no se mide en dinero sino en recuerdos para varias generaciones de familias que viven ahí.
Tal vez por eso vecinas y vecinos estén preocupados con el destino de ese inmueble, ya que aseguran que van a demolerlo para construir un emprendimiento comercial.
Lo que piden es muy simple: que se preserve la fachada.
“… allí funcionó el querido almacén de ramos generales del cual recordamos a don Tono, quien lo atendía. Todos le decimos así a la tradicional esquina frente a las vías del ferrocarril que te da la bienvenida cuando llegás al pueblo. Ojalá que se pueda conservar la fachada ya que forma parte de nuestra identidad”, expresó Juan.
También el joven autor del libro Zelaya, Pueblo e Historia, Marcos Gómez, compartió su preocupación y hasta se reunió, en el lugar, con el Concejal Santiago Laurent del Frente Pilarense.
En las últimas semanas, desde el HCD se recurrió a la ordenanza 37/14 promulgada justamente con el objetivo de preservar el patrimonio cultural, arquitectónico y urbanístico y que en su momento logró mantener los frentes de la Galería Rosada del centro pilarense y Posta Empalme, de Fátima; ambos presentados por el concejal Gustavo Trindade, impulsor del nuevo expediente.





