por Santiago Rodríguez Alí, 19 años
Twitter: @santirodrigali
(Juventud Radical – UCR)
Iniciamos con este espacio un sano debate que con respeto y reconocimiento servirá de piedra angular para construir una sociedad mejor. Nadie es poseedor de la verdad absoluta, es incluso peligroso para la República como institución que alguien se identifique en estos términos. Será un debate constructivo, allá vamos.
La seguridad es un tema corriente en la preocupación de todo vecino, y no es para nada raro que así sea, puesto que sin seguridad el autodesarrollo como sociedad queda truncado.
Hemos sostenido suficientemente que la función por excelencia del Estado es la de garantizar a sus individuos el respeto a la vida, a la integridad física y a la propiedad privada. Proyectando de este modo un espacio donde el resto de los Derechos que gozamos se puedan desarrollar sin sobresaltos.
En Pilar, y en toda la Argentina, la inseguridad no es bajo ningún concepto “una sensación”, ha dejado de serlo desde el momento en que se convirtió en una realidad tangible.
El problema no podrá solucionarse nunca si no empezamos por reconocerlo. La situación es preocupante, principalmente por su tendencia a empeorar con el paso del tiempo. Por otro lado, sostenemos que estamos frente a un tema que trasciende los cuadros políticos. En la lucha contra la inseguridad debemos encausarnos todos juntos, sin distinciones de ningún tipo.
Actualmente se debate la creación de policías comunales. Sin duda podrán ayudar a combatir este flagelo, pero nunca solucionarlo cabalmente. Desde la UCR se ha defendido siempre a la educación como medio para atacar al problema de raíz, esto funcionaría a largo plazo.
En el corto plazo la respuesta es simple, un proceso continuado: Con un Estado transparente que reconozca el flagelo y sus indicadores reales, que esté presente, que haga cumplir la ley, que garantice que las cárceles sean para la reeducación de los delincuentes y no un encerramiento tortuoso, y que no claudique con su deber de defender a las víctimas, lograremos garantizar tranquilidad a quienes honestamente quieren una vida en paz.





