Ser mujer hoy…

Un espacio de lectura comprensiva para descubrir, inspirar y cuestionar desde el interior de cada subjetividad. Compartiendo la propia reflexión que integra, respeta, observa y no juzga.

por Marianela Koprivsek

Cintia Márquez de Oliveira, 31 años, maquilladora profesional, actualmente emprendedora de Monas bellas. Casada con Pablo Guerrero, mamá de Santi de 7 años. Hija de Wilda y Marcelo, de Rivera Villate, vecina de Derqui de toda la vida.

Ser mujer hoy es fortaleza, es no titubear cuando las papas arden, es avanzar cuando los brazos parecen cansarse, es VALENTÍA.

En tiempos de pandemia, aislamiento social, las mujeres demostramos nuestro poder camaleónico, esa gran capacidad para adaptarnos activamente a la realidad que en cada hogar acontece, desde cada rol y situación cotidiana.

Hasta nos hemos convertido en maestras de nuestros propios hijos con las tareas de la escuela.

Somos fuertes y podemos con todo, por creencia y convicción, aunque últimamente nos permitimos cuestionar, producto social de vivir bajo la presión que nos exige el sistema sobre tantas formas y figuras que recaen en nuestro género, las que sobrellevamos aun así desde el rol de madres, esposas, hijas, trabajadoras, hermanas, amigas, etc. La sonrisa inmaculada, ante todo. Que paradójico, ¿no?

Sin embargo, el apoyo, contención y motivación de las mismas mujeres del árbol genealógicos son quienes incentivan a seguir soñando, a no olvidar los propios proyectos, van dejando huellas, marcando el surco en el camino de la vida, para no olvidar el sendero.

No estás sola, aquí estamos todas.

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