Un equipo de amigos siempre juega mejor

Doña Juana es un equipo de fútbol derquino. El año pasado salió campeón y en lo que va del 2022 están punteros, arriba de la tabla.

Para este grupo de amigos y conocidos de Derqui de toda la vida, los sábados son de fútbol. Y se llaman Doña Juana.

La historia de la infancia se escurre por los caminos del presente. Las meriendas de ayer a la salida del cole, el recorrido de la juventud entre boliches y asaltos, el comienzo de la adultez y la familia propia junto a hijos e hijas que van llegando; hay un hilo conductor en todo esto y es el barrio.

–¿Quién fue doña Juana?

–Doña Juana fue la mamá de los Kiyán, cinco hermanos todos vecinos de Derqui: Angelito, Enrique, Guillermo, Pablito y Germán –responde el “gallego” Marcos González en una de las mesas de La esquina de las letras.

Hace 30 años la barra de la amistad se juntaba en la escuela, las calles y los clubes. Hoy la historia sigue en la cancha.

“Doña Juana es un equipo de fútbol. Jugamos en Los Molinos, ahora en Quantum, con varias representaciones en campeonatos de la zona. Si bien no es inter country, la cuota es medio selectiva. Los torneos duran generalmente medio año”, continúa este jugador.

Si bien los titulares de cada partido son siete, la realidad es que los que conforman Doña Juana son muchos más. Y cada sábado, la cita es en canchas profesionales, con referís y jugando partidos a nivel amateur.

“Leo Sarco, Mauro Marcovich, Lucas Irigoyen, Ema Di Santo, los hermanos Kiyán (Ángel, Pablo y Guillermo), Pablo Riera, Darío Valor, Sergio Ortigoza, Beto Irigoyen, Ariel Gómez, Ezequiel Sena, Ivan Mancini, Chubi, Gaby Payero, no me quiero olvidar de nadie”, hace el repaso de algunos nombres el amigo del equipo puntero.

“Salimos campeones tres años consecutivos compitiendo con equipos de Pilar, Luján, Rodríguez y Boulogne. Esto es algo que nos une, todos los sábados arrancamos a las dos de la tarde y nos quedamos en el tercer tiempo compartiendo unas cervezas, mirando los partidos que siguen. Charlando y riendo entre amigos”.

La sencillez es parte del bienestar. Buena cosa es disfrutar de cada momento.

“Una vez al mes nos comemos un asadito, el fútbol nos dio esto, un grupo de amigos y la compañía en los momentos buenos y malos. Somos de River, Boca, Independiente, Racing, pero todos tenemos la camiseta de Doña Juana puesta”.  

«El papá de Darío Valor siempre nos acompañó, también el de Mati y el japonés Ángel hasta que partió», contó a El Apogeo Diario, el galleguito Marcos.

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