Una imagen vale más que mil palabras

Elsa Cersofios: dieciocho años de Del Viso en sus fotografías

por Rubén Cabrera

Así es. ¿Cómo describir una imagen, con todos sus detalles, con toda su riqueza, con todos sus colores y matices, con todo lo que transmite más allá de sus límites geométricos? ¿Cómo describir lo que significa para el retratado, en su día más importante, en la escuela, en sus quince años, en su graduación, en su matrimonio?

Elsa Cersofios lo logra. En su trabajo, atesorando, eternizando para los amigos que solicitan sus servicios esos eventos que simbolizan hitos en sus vidas.

Comenzó a los quince años con una cámara Zenith, antigua, profesional, que le habían regalado. No sabía cómo abrirla. En San Miguel, en una casa de fotografía, un comerciante de setenta años le dio el puntapié inicial con sus consejos.

En 1998, en la sede de TelViso, en Ruta 8, se perfeccionó en el Taller de Fotografía dictado por José “Jimmy” Fernández, a quien le agradece sus enseñanzas: “Sabe mucho”, dice.

Y Elsa también supo honrar a sus mentores. Pero, no sólo de pan vive el ser humano. Elsa tiene un hobby: en las paredes del living de su casa hay cerca de setecientas fotografías de famosos; actores, deportistas, cantantes, famosos de trascendencia nacional o internacional y famosos del palo, de esos que tenemos en Del Viso y en Pilar y que también trascienden las fronteras, muchas veces.

Donde hay una presentación, un recital, una obra de teatro, un evento, allí está Elsa con su cámara, siempre logrando su objetivo: una foto con los famosos.

Así llega hasta el Gran Rex o el teatro Ópera, en CABA; hasta Obras Sanitarias o los estadios de River y Vélez; o hasta donde esté el famoso cuya foto todavía no ha logrado.

Hoy utiliza una cámara digital Cannon con lente 18/110 (y tampoco va a ningún lado sin una pequeña cámara de bolsillo). Así logra, a veces tropezando con algunos obstáculos (no todos lo famosos son tan simpáticos como se los suele ver en sus presentaciones), las fotografías que hoy integran una importantísima colección que, le decimos, sería digna de ver en una exposición.

Habla de sus satisfacciones: pasea por un shopping y un nenito o una nenita de jardín que pasea de la mano de sus padres, dice: “¡Ahí viene la chica de las fotos!”. Elsa los ha fotografiado en sus colegios y ellos la recuerdan.

Habla de sus hijos, de su nuera y de su nieta, quienes viven con ella, en una casa en el barrio La Loma, que edificó con sus propios recursos: Franco, de veinte; Bruno, de veintiocho, su esposa Natalia y su hija de siete años, Maia, nieta de Elsa.

Habla de sus antepasados griegos: su bisabuelo paterno llegó embarcado a nuestro país, huyendo de las guerras, y se asentó en Villa Urquiza, cerca de Paraná, donde nació su abuelo.

Recuerda anécdotas de su puja con los famosos, algunos de ellos reacios a sacarse una fotografía: Lía Crucet o Leo Mattioli, en El Rincón de Emilio, en Tortuguitas; Soledad, en Pilar;  Lucía Galán, no tan simpática como su hermano Joaquín; Moria Casán, fotografiada en una escalera junto a Elsa, pero un escalón más arriba, cuestión de no quedar a la misma altura. Gajes del oficio. Gajes que la sitúan junto a Alcón, Luciano, Valeria, Pimpinela, Disi, Diego, Moria y Patricia Sosa, en esta foto que nos entrega para la nota.

Compartir

Seguir leyendo

martes, 21 abril, 2026

  Edición N°: 2158  

Mi Muni

Sindicato Químico Pilar

Mujeres en Acción

Multiplex 2x1

El Bodegón ediciones y Librería

Club Derqui

Canadian Language Academy

CONFORT DACAR / 3 SUCURSALES

Jardín del Nazareno El Cruce

Animarte Muebles