El verde y su gran poder de curación

Este color es el más abundante en la naturaleza. Representa armonía, crecimiento, exuberancia, fertilidad, frescura y vitalidad.

Entre todos los alimentos podemos considerar a los de color verde como los más saludables. Deben su color a la clorofila, sustancia que al descomponerse durante el proceso digestivo se transforma en un elemento que protege a nuestro cuerpo frente al cáncer; a mayor tonalidad verde en un vegetal mayor será su contenido en clorofila, lo que hará que sus efectos protectores frente al cáncer sean más intensos.

Los tocoferoles y los tocotrienoles son los fitonutrientes más saludables y protectores que presentan las hortalizas de color verde como acelgas, espinacas, lechugas, brócolis, espárragos verdes y pimientos verdes.

El brócoli, por ejemplo, es considerado el vegetal comestible número uno en cuanto a su efecto protector contra el cáncer, ya que presenta unos fitonutrientes tan potentes que hace que incluso se esté investigando un posible uso farmacológico del mismo.

También nos aportan luteína y zeaxantina, de la familia de los carotenoides, sustancias con un potente poder antioxidante que protege nuestros ojos, reduciendo el riesgo de cataratas y pérdida de visión. Las encontramos en guisantes, judías verdes, pimientos, el pepino, la lechuga y el kiwi.

El ácido fólico presente en estos vegetales es muy importante durante el embarazo para prevenir malformaciones del feto, así como también el potasio, las vitaminas C (en el perejil), K y E (podemos considerar al repollo como una de las principales fuentes en dicha vitamina).

No podemos hablar del color verde sin mencionar a la lechuga (a sus hojas más verdes) que poseen vitamina A, C, B1, B2, B6 y fibra, además de antioxidantes como los carotenos y la clorofila. Se sabe que la posibilidad de infarto se reduce considerablemente en aquellas personas que casi de manera habitual consumen lechuga fresca.

 

¿Para qué nos ayudan?

Los alimentos de color verde nos ayudan a:

– Reducir el riego de malformaciones fetales.

– Mantener una buena salud visual, hepática y arterial.

– Mantener los huesos y los dientes fuertes.

– Protegernos frente a algunos tipos de cánceres.

¿Qué alimentos los contienen?

* Verduras u hortalizas tales como alcauciles, brócoli, lechuga, acelgas, espinacas, coles de Bruselas, pimientos verdes, perejil, cilantro, calabacín, judía verde, espárrago verde, etc. También incluimos aquí a los guisantes que son una de las pocas legumbres que pueden tomarse crudas y, en este sentido, se asemejan las verduras.

* Frutas como los kiwis, manzanas verdes y la palta.

* El aceite de oliva, con un alto contenido en vitamina E y grasa monoinsaturada, que activa nuestro sistema inmunológico y defiende a nuestro organismo contra el desarrollo de numerosas enfermedades e infecciones.

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